
¿Alguna vez has salido de un evento de networking con la sensación de que no lograste nada? Tal vez hablaste con muchas personas pero ninguna se convirtió en cliente, o quizá te quedaste en una esquina sin atreverte a conversar. La mayoría de los emprendedores latinos ha pasado por esta situación. Reconocer los errores más habituales es el primer paso para corregirlos y convertir cada evento en una inversión rentable.
En este artículo identificamos las fallas que más frenan a los profesionales en eventos de networking, basándonos en estudios y experiencias reales. Te prometemos ofrecer soluciones prácticas para cada error, de modo que puedas aplicar estos consejos en tu próxima reunión y ver resultados. Al finalizar, tendrás una guía clara de lo que debes evitar y cómo mejorar tu estrategia.
Muchos profesionales se presentan en un evento sin saber qué esperan conseguir. Este error provoca que las conversaciones sean superficiales y no aporten valor. Antes de asistir, define si buscas clientes, socios o mentoría. Un objetivo claro dirige tus interacciones y te ayuda a identificar a las personas que realmente pueden ayudarte.
Establece una meta específica. Por ejemplo: «conectar con tres posibles proveedores» o «agendar dos reuniones de seguimiento». Esto te obliga a seleccionar mejor a quién abordar y te motiva a salir de tu zona de confort.
Recitar tu historia sin dar espacio al otro es un grave error. El networking se basa en comprender las necesidades ajenas para aportar valor. Si monopolizas la conversación, las personas se desconectan y pierdes la oportunidad de descubrir sinergias.
Practica la escucha activa: haz preguntas, asiente y reformula lo que escuchas. Así demuestras interés genuino y puedes identificar oportunidades en los desafíos de tu interlocutor. Recuerda la regla 80/20: habla el 20 % del tiempo y escucha el 80 %.
Un error recurrente es no contactar a las personas tras el evento. Sin seguimiento, una conversación prometedora se enfría y muere. El valor real del networking se materializa cuando nutres la relación después de la primera interacción.
Envía un mensaje o correo personalizado dentro de las 48 horas posteriores al encuentro. Agradece su tiempo, menciona un punto específico de la charla y sugiere una acción concreta: una reunión virtual, compartir un recurso o presentarlos a alguien de tu red.
Intentar impresionar con una personalidad fabricada o con datos exagerados genera desconfianza. La autenticidad es la base de relaciones sólidas.
Sé fiel a tus valores y comunica tu historia real. Reconocer tus desafíos y tus aprendizajes humaniza tu marca y atrae a personas que se alinean contigo. La confianza se construye con transparencia y coherencia.
Responder «hago un poco de todo» cuando te preguntan a qué te dedicas es otro error grave. Una propuesta de valor clara es crucial para generar interés.
Crea un pitch de 30 segundos que incluya quién eres, qué haces y qué valor aportas. Practícalo hasta que sea natural. Esto te ayudará a explicar tu negocio de forma atractiva y memorable.
Algunos emprendedores confían únicamente en los eventos físicos y olvidan las redes sociales. Hoy en día, LinkedIn, grupos de WhatsApp y comunidades en línea son igual de importantes.
Usa plataformas digitales para complementar tus encuentros. Hispanopreneur recomienda dedicar al menos 15 minutos diarios a LinkedIn para interactuar con líderes y publicar contenido de valor. Participa en comunidades especializadas y mantén tu perfil actualizado.
Quedarte con tu círculo habitual limita tu crecimiento. Es un error frecuente que impide descubrir nuevas oportunidades.
Propónte conversar con al menos tres personas desconocidas en cada evento. Busca diversidad en industrias y roles; las ideas frescas suelen venir de fuera de tu zona de confort.
Extender conversaciones sin rumbo puede cansar a tus interlocutores.
Sé breve y al punto. Si la persona está apurada, agradece y ofrece continuar más tarde. Esto muestra profesionalismo y consideración.
Transmitir una actitud pesimista aleja a los posibles contactos.
Mantén un tono positivo y entusiasta. Habla de desafíos como oportunidades de aprendizaje. La energía que proyectas influye en cómo te perciben.
Conectar solo con personas de tu industria o nivel profesional reduce tu visión y posibilidades.
Acércate a perfiles variados. La diversidad te abre a nuevos mercados, ideas y colaboraciones que quizás no habías considerado.
Todos cometemos errores al hacer networking; lo importante es aprender y mejorar. Recuerda que cada encuentro es una oportunidad para ajustar tu estrategia. Define tus objetivos, escucha activamente, sé auténtico y mantén el seguimiento. Estos principios te ayudarán a convertir contactos en relaciones duraderas.
Para profundizar en cómo sacar el máximo provecho a los eventos presenciales, te recomendamos leer Cómo Hacer Networking Efectivo en Eventos Presenciales. Y para comparar el valor del networking virtual y presencial, consulta nuestro artículo Networking Virtual vs Presencial.
Si estás listo para poner en práctica estos consejos, participa en nuestros eventos de Grupo Real y únete a una comunidad que aprende y crece unida.
